La cancelación de la Finalissima ante España dejó a la Selección Argentina en una situación inédita: por primera vez desde que disputa Copas del Mundo, la Albiceleste llegará a una cita mundialista sin haber medido fuerzas con ningún rival del Viejo Continente durante el ciclo de cuatro años previo al torneo.
Salvo un giro inesperado de último momento, el equipo de Lionel Scaloni afrontará el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá sin haber jugado ni un solo partido contra una selección europea desde que levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022. Se trata de un precedente histórico que no tiene antecedentes en la larga trayectoria del seleccionado nacional.
La Finalissima que no fue
Argentina y España tenían agendado un duelo de alto voltaje el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha, Qatar. Sin embargo, el conflicto bélico en Medio Oriente obligó a las partes a buscar una sede alternativa. Se evaluaron opciones tan diversas como Estados Unidos, Inglaterra, Portugal, Italia y hasta el Santiago Bernabéu de Madrid. Las negociaciones entre la AFA, Conmebol, la Real Federación Española de Fútbol y la UEFA no prosperaron, y el partido terminó siendo cancelado.
La Albiceleste ya había perdido previamente otro encuentro programado: el amistoso ante Qatar, que también fue descartado como consecuencia del mismo conflicto regional.
Scaloni, sin margen de maniobra
La situación coloca al cuerpo técnico en un escenario incómodo a menos de tres meses del inicio del torneo. Scaloni había elaborado una prelista de jugadores con miras a la Finalissima para informar a los clubes sobre una eventual convocatoria. Con la cancelación del partido, ese proceso queda en suspenso.
La pérdida de ambos encuentros priva al entrenador de oportunidades fundamentales para probar variantes, evaluar futbolistas en condiciones de competencia real y afinar el equipo que defenderá el título mundial.
Ante este panorama, la AFA analiza dos alternativas: gestionar un partido amistoso con algún rival disponible para aprovechar la ventana FIFA, o convocar igualmente a los jugadores para realizar una concentración de diez días en el predio de Ezeiza y, en paralelo, intentar organizar un encuentro en territorio argentino.
Un dato histórico que habla por sí solo
Para dimensionar la excepcionalidad del momento, basta repasar los registros históricos. En el ciclo previo al Mundial de Qatar 2022, la Albiceleste enfrentó a Alemania, Italia y Estonia. Antes del Mundial de España 1982, el equipo conducido por César Luis Menotti disputó nada menos que 22 partidos ante seleccionados europeos, la cifra más alta de toda la historia del seleccionado en una preparación mundialista.
Desde la primera Copa del Mundo en 1930 hasta el último ciclo, Argentina siempre llegó a cada torneo habiendo medido fuerzas al menos una vez contra alguna potencia europea. El ciclo 2022-2026 romperá esa racha de manera definitiva.
