Emiliano Martínez es una pieza clave del ciclo más exitoso de la selección argentina en las últimas décadas, pero no todos se sienten cómodos con su estilo. Sergio Rochet, arquero titular de Uruguay, fue categórico al referirse al campeón del mundo y, si bien destacó su jerarquía futbolística, dejó en claro que no comparte su manera de comportarse dentro del campo de juego.
Con Martínez bajo los tres palos, la Albiceleste conquistó el Mundial de Qatar 2022, dos Copas América y la Finalissima, además de registrar 40 vallas invictas en 57 partidos y 47 triunfos oficiales. Números que lo consolidan como uno de los mejores arqueros del mundo en la actualidad y una figura indiscutible para Lionel Scaloni.
Críticas al comportamiento del Dibu
Sin embargo, Rochet no dudó en marcar diferencias con su colega argentino. En una entrevista con El Espectador Deportes, el arquero charrúa fue sincero sobre su mirada personal: «Personalmente, no me gusta. No me gusta la forma de él de ser así. Como arquero, la verdad que es un fenómeno. Muy buen arquero», afirmó.
El guardameta uruguayo reconoció el nivel futbolístico del Dibu, pero cuestionó abiertamente su personalidad y la forma en que se muestra dentro de la cancha. Rochet dejó claro que, más allá del talento innegable, hay aspectos del comportamiento de Martínez que no comparte.
Luego profundizó su postura y explicó que se trata de una cuestión de perfil y personalidad: «A mí no me termina de cerrar por esas actitudes. Cada uno tiene su personalidad; a mí no me gusta, yo soy más perfil bajo. Sí que le dio resultado y está perfecto, si él está cómodo así».
«No me gusta la soberbia»
Rochet fue todavía más claro al remarcar que no se identifica con ese tipo de comportamientos que caracterizan al Dibu, especialmente sus celebraciones exuberantes y sus provocaciones a rivales.
«No me gusta la soberbia; trato de ser así como persona y también aconsejar a mis compañeros para mantener ese perfil, que es el nuestro como uruguayos», sostuvo el arquero celeste, estableciendo una diferencia cultural y de valores entre ambos enfoques.
Las declaraciones de Rochet ponen en palabras lo que muchos futbolistas piensan pero no se animan a decir públicamente sobre el estilo del Dibu. Martínez es conocido por sus celebraciones polémicas, sus bailes tras atajar penales y sus provocaciones verbales a los rivales, un comportamiento que divide opiniones en el mundo del fútbol.
Trayectorias similares, personalidades opuestas
Más allá de las diferencias de estilo, ambos arqueros comparten trayectorias similares en sus selecciones. Tanto Martínez como Rochet llegaron tarde a la titularidad en sus países, debutaron con continuidad a los 28 años y hoy son indiscutidos bajo los tres palos de sus respectivas selecciones.
El Dibu suma 57 partidos con Argentina, mientras que Rochet acumula 34 encuentros oficiales con Uruguay. Ambos consolidaron su lugar en momentos clave y se convirtieron en piezas fundamentales de sus equipos nacionales, aunque con perfiles completamente opuestos.
Martínez, de 33 años, es extrovertido, provocador y generador de polémica constante. Rochet, de 32, se define como de perfil bajo y busca transmitir esos valores a sus compañeros de selección.
Rumbo al Mundial 2026
Salvo imprevistos, los dos defenderán el arco de sus selecciones en el Mundial 2026, donde volverán a cruzarse dos estilos bien marcados, tanto dentro como fuera de la cancha. Uruguay y Argentina comparten el Grupo H junto a España, Arabia Saudita y Cabo Verde, por lo que el enfrentamiento directo entre ambos no se daría en la fase de grupos.
Sin embargo, si ambas selecciones avanzan en el torneo, podrían encontrarse en fases posteriores, lo que generaría un duelo de estilos y personalidades. El Dibu con su actitud desafiante y provocadora versus Rochet con su perfil más contenido y tranquilo.
Las declaraciones del arquero uruguayo suman un condimento extra a la histórica rivalidad entre Argentina y Uruguay, dos selecciones que se respetan mucho futbolísticamente pero que mantienen una sana competencia regional.
Para Martínez, estas críticas no serán algo nuevo. El arquero del Aston Villa está acostumbrado a los cuestionamientos por su forma de ser, pero también sabe que su personalidad ha sido clave en momentos decisivos, especialmente en definiciones por penales donde su capacidad para desestabilizar mentalmente a los rivales resultó determinante.
El debate sobre si el comportamiento del Dibu es aceptable o excesivo continuará, pero lo que nadie puede discutir es su jerarquía bajo los tres palos y su importancia en el ciclo más exitoso de la selección argentina. Ahora, con las palabras de Rochet, quedó claro que no todos los colegas de profesión comparten o admiran su estilo, aunque reconozcan su talento.
