Ángel Di María, leyenda de la selección argentina y actual jugador de Rosario Central, repasó su carrera en una entrevista íntima donde combinó recuerdos de sus inicios, experiencias familiares y revelaciones poco conocidas. Entre las confesiones más impactantes, el Fideo reconoció que a veces se le cruza por la cabeza regresar a la Albiceleste, aunque sabe que su ciclo ya está cerrado.
Cuando Guillermo López, conductor del programa Juego Chino, le consultó sobre si le agarraban ganas de regresar a la Scaloneta dado su gran nivel mostrado en 2025, Di María fue sincero: «A veces sí». Sin embargo, aclaró de inmediato que es consciente de que su etapa con la selección llegó a su fin: «Es un no volvería al 100%».
Un adiós glorioso
El rosarino se despidió de la selección argentina en 2024 después de lograr el bicampeonato continental de Copa América. Su trayectoria con la Albiceleste quedó marcada para siempre con goles en finales históricas: Juegos Olímpicos Beijing 2008, Copa América 2021, Finalissima 2022 y Mundial de Qatar 2022.
Pocos futbolistas pueden presumir de haber convertido en tantas definiciones de torneos importantes. Esa capacidad para aparecer en los momentos decisivos lo convirtió en una leyenda del fútbol argentino, más allá de las críticas que recibió durante gran parte de su carrera.
El rol clave del psicólogo
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue el reconocimiento de Di María sobre el rol del psicólogo en su evolución personal. «Gracias al psicólogo, que me dio tips de que los de afuera son de palo. Ya sé que es el show que tiene que vender», reveló el jugador de Central.
Ese cambio de enfoque, contó, le permitió afrontar las críticas con otra perspectiva y liberarse de la presión externa que tanto lo afectó en determinadas etapas de su carrera. La ayuda profesional fue fundamental para que pudiera disfrutar y rendir al máximo con la camiseta argentina.
Estuvo a punto de dejar el fútbol
Di María también recordó una etapa crítica en sus comienzos, cuando estuvo a punto de abandonar el sueño del fútbol profesional. «Se terminaba todo y en diciembre me suben a Primera», relató sobre su debut en Rosario Central.
Su padre le había advertido que si no lo ascendían al primer equipo, debía dejar el fútbol y ponerse a trabajar. El destino quiso que en el último momento llegara la oportunidad que cambiaría su vida para siempre. «Zafé de laburar, ja», reconoció entre risas, recordando ese momento bisagra de su carrera.
El salto a Europa
En otro pasaje emotivo, Di María recordó su pase a Benfica de Portugal, donde puso como condición que toda su familia lo acompañara. «No sabía dónde quedaba Portugal, ni que hablaban portugués», confesó a modo de broma, mostrando la ingenuidad con la que dio ese salto gigante en su carrera.
A pesar de sus dudas iniciales y del desconocimiento total sobre su nuevo destino, hoy guarda un gran cariño por Lisboa y el club que lo catapultó al fútbol europeo de élite. Benfica fue el trampolín que lo llevó después al Real Madrid, Manchester United, PSG y Juventus, entre otros grandes equipos.
Anécdotas familiares y personales
La charla también incluyó revelaciones divertidas y poco conocidas. Di María contó que una de sus hijas llora cuando pierde en juegos de mesa, un detalle que refleja el carácter competitivo que heredó de su padre. También confesó que de chico soñaba con ser arquero, algo impensado para quien se convirtió en uno de los mejores extremos de su generación.
En un momento de sinceridad, reconoció: «Varias veces me emborraché. Cuando fui de vacaciones, casamiento o cumpleaños. No sé si nocaut. Full sí. Al otro día decía para qué». Una confesión que humaniza al ídolo y muestra su costado más terrenal.
Jorgelina Cardoso, su esposa, se sumó a la entrevista y reveló cómo empezó la relación allá por 2009, cuando él ya estaba jugando en Europa. «Siempre mandó él, aunque parezca lo contrario», aseguró entre risas, desmitificando la imagen de que ella es quien lleva las riendas de la familia. «Las órdenes que vienen son de él», agregó.
El recuerdo de Maradona
Hubo espacio también para recordar a Diego Armando Maradona, con quien Di María compartió el Mundial de Sudáfrica 2010. El Fideo reveló una frase que Pelusa les dijo a sus padres para defenderlo en ese momento, cuando las críticas arreciaban: «Cuando más lo puteen, más va a jugar».
Esa confianza de Maradona quedó marcada en la memoria de Di María, quien además mostró que lleva una imagen del astro argentino en su celular, como forma de homenaje permanente.
Emoción por los sacrificios familiares
Sobre el final de la entrevista, Di María se emocionó al hablar de su madre y de los sacrificios que hizo su familia para que él pudiera cumplir su sueño. Cuando le regalaron una bicicleta en miniatura en alusión a su infancia humilde en Rosario, el jugador no pudo contener las lágrimas.
«La gente ve lo de ahora, pero no ve lo anterior. Sé que todo lo que tengo es gracias a esto», cerró, reconociendo que su éxito no hubiera sido posible sin el apoyo incondicional de sus seres queridos.
Gran presente en Central
Actualmente, Di María disfruta de su regreso a Rosario Central, el club que lo vio nacer futbolísticamente. Su nivel durante 2025 fue destacado y generó incluso especulaciones sobre un posible retorno a la selección, algo que él mismo descarta pero que ocasionalmente cruza por su mente.
A sus 38 años, el Fideo sigue demostrando clase y jerarquía en cada partido, deleitando a la hinchada canalla con jugadas que recuerdan sus mejores años en Europa. Su presencia en el equipo rosarino es un regalo para los hinchas que lo vieron crecer y que ahora pueden disfrutarlo nuevamente con la camiseta del club de sus amores.
