Drake Maye, la estrella de los New England Patriots que disputará el Super Bowl LX este domingo, se metió por un rato en el mundo del fútbol y se mostró rendido ante la figura de Lionel Messi. El quarterback de 23 años candidateó a la selección argentina como favorita para defender el título mundial si cuenta con su capitán.
La influencia del astro rosarino atraviesa fronteras y disciplinas. Desde su desembarco en la MLS con el Inter Miami, el impacto de Messi no dejó de crecer en Estados Unidos, convirtiéndose en tema habitual de conversación incluso lejos de las canchas de fútbol y llegando a otros deportes como el fútbol americano.
Argentina, favorita si Messi juega
Maye no dudó al ser consultado por el próximo Mundial que se disputará justamente en su país. Frente a los micrófonos, señaló a Argentina como principal candidata si cuenta con su máxima figura.
«¿Messi va a jugar con Argentina? Entonces sí, voy a elegirlos como los favoritos para ganar el Mundial», lanzó sin rodeos ante la consulta periodística. Luego amplió su mirada y agregó: «Por supuesto, debo mencionar a Estados Unidos, tengo que apoyarlo. Me quedo con Estados Unidos o Argentina como candidatos».
La declaración del quarterback refuerza la expectativa que existe en suelo estadounidense por el Mundial 2026 y especialmente por la posible presencia de Messi, quien aún no confirmó oficialmente su participación aunque ha expresado en varias ocasiones su deseo de estar.
Admiración por los grandes del fútbol
La admiración de Maye por el capitán argentino no es nueva. En entrevistas recientes ya había dejado en claro su fanatismo por varias leyendas del fútbol mundial, con especial énfasis en el rosarino y en el valor simbólico del dorsal número 10.
«Soy un gran fan de Messi, un gran fan de Neymar. ¿(Kylian) Mbappé también usa la 10? ¿Quién más la usa? ¿Pelé? Bueno, un montón de gigantes del fútbol. Creo que es un dorsal bastante bueno», expresó al recordar a los cracks que marcaron época con esa camiseta legendaria.
Las palabras del joven quarterback demuestran cómo el fútbol, y especialmente figuras como Messi, han logrado penetrar en la cultura deportiva estadounidense dominada históricamente por la NFL, la NBA, el béisbol y el hockey.
El Super Bowl en un estadio mundialista
Mientras tanto, la NFL entra en su momento decisivo. Con Maye como uno de sus referentes, New England Patriots se enfrentará a Seattle Seahawks en el Super Bowl LX, que se jugará este domingo desde las 20:30 en el Levi’s Stadium de San Francisco.
Curiosamente, ese mismo estadio será una de las sedes del Mundial 2026. El recinto californiano albergará varios partidos de la fase de grupos, incluidos encuentros de Austria y Jordania, rivales de Argentina en el Grupo J.
El hecho de que el Super Bowl se dispute en un estadio mundialista es una coincidencia que refuerza el vínculo entre ambos eventos deportivos y anticipa el ambiente que se vivirá en Estados Unidos durante la Copa del Mundo.
El impacto de Messi en Estados Unidos
Desde que Messi llegó al Inter Miami en julio de 2023, el fútbol experimentó un crecimiento exponencial en Estados Unidos. Las audiencias televisivas se multiplicaron, las entradas para ver al Inter se agotaron en todos los estadios del país y figuras de otros deportes comenzaron a reconocer públicamente su admiración por el argentino.
El rosarino se convirtió en un fenómeno que trasciende el fútbol, atrayendo la atención de celebridades, deportistas de otras disciplinas y millones de estadounidenses que antes no seguían el deporte.
Declaraciones como las de Drake Maye demuestran que la influencia de Messi alcanzó niveles impensados, convirtiéndolo en un ícono deportivo reconocido incluso por las estrellas del deporte más popular de Estados Unidos: el fútbol americano.
Con el Mundial cada vez más cerca y la expectativa por la presencia de Messi en su punto máximo, Argentina se perfila como una de las grandes atracciones del torneo. Si el capitán finalmente confirma su participación, la selección albiceleste será el equipo más seguido en suelo estadounidense junto al anfitrión, generando un impacto mediático y comercial sin precedentes.
