En la recta final rumbo al Mundial 2026, la selección argentina empieza a transitar una etapa inevitable, que es la de los ajustes finos. Con una base de nombres prácticamente consolidada, las lesiones de algunos futbolistas clave reactivaron la competencia interna y pusieron en disputa cupos que hasta hace poco parecían asegurados. En un proceso donde el presente pesa tanto como la historia, cada ausencia abre oportunidades.
El punto de partida es claro. Lionel Scaloni tiene en mente un grupo cercano a los 26 nombres, pero no todos llegan con el mismo respaldo. Las lesiones recientes de algunos históricos modificaron el escenario y encendieron la pelea en puestos sensibles, especialmente pensando en la Finalissima ante España que se jugará el 27 de marzo y será la última gran cita previa a la Copa del Mundo.
Las bajas que abren puertas
Uno de los casos más relevantes es el de Juan Foyth. La rotura del tendón de Aquiles lo dejará fuera de las canchas hasta, al menos, septiembre. Su polivalencia siempre fue un valor para el cuerpo técnico, pero la larga inactividad lo saca del radar inmediato y abre un hueco en la zaga que otros buscan ocupar.
En el mediocampo creativo, la lesión miotendinosa del recto anterior del muslo derecho de Giovani Lo Celso vuelve a poner en pausa a un futbolista que, cuando está bien, suele ser primera opción. La reiteración de problemas físicos no solo reduce su margen de error, sino que fortalece la posición de jugadores con mayor continuidad y regularidad en la élite europea.
También aparece la situación de Nicolás Tagliafico. El esguince de tobillo sufrido en la Europa League a fines de enero encendió las alarmas, pero su destacada condición física demostrada a lo largo de su carrera hace que no parezca un inconveniente mayor. Desde la última Copa América ha jugado 85 partidos y solo se ha perdido 9 por lesión.
No obstante, y aunque sigue siendo un nombre de confianza para Scaloni, el parate reaviva la discusión en el lateral izquierdo, un puesto donde ya no hay titulares absolutamente indiscutidos y donde las alternativas empiezan a ganar peso.
Además, en el sector izquierdo se puede destacar el inconveniente reciente de Nicolás González, quien sufrió una lesión muscular en el muslo según informó el Atlético de Madrid. Estará de baja al menos tres semanas, lo que pone la lupa sobre su condición física de cara a la Finalissima y el Mundial.
Los nombres que crecen
Con estas bajas, empiezan a ganar terreno futbolistas que venían empujando desde atrás. En defensa, centrales como Leonardo Balerdi del Olympique de Marsella, Facundo Medina del mismo club francés o Marcos Senesi del Bournemouth se sostienen por rendimiento y presencia constante en ligas de primer nivel.
Balerdi cada vez está más asentado en la consideración de Scaloni tras su gran nivel en Francia. Medina aporta versatilidad al poder jugar como central o lateral izquierdo, característica muy valorada por el cuerpo técnico. Senesi viene siendo figura en la Premier League y su regularidad le da argumentos sólidos.
En los costados y el centro del campo, la juventud y la polifuncionalidad se vuelven argumentos fuertes ante la necesidad de piernas frescas. Valentín Barco del RC Estrasburgo y Giuliano Simeone del Atlético de Madrid son ejemplo de ello.
Barco, con apenas 20 años, puede cubrir el lateral izquierdo y aportar proyección ofensiva. Simeone, hijo del Cholo, es valorado por su capacidad para jugar como carrilero, volante o extremo según las necesidades tácticas.
La pelea en el mediocampo
En el medio, la competencia es aún más feroz. Franco Mastantuono del Real Madrid, Nico Paz del Como o Exequiel Palacios del Bayer Leverkusen, jugadores con despliegue, dinámica y continuidad en clubes importantes, aparecen como opciones cada vez más reales para completar la lista.
Mastantuono, de apenas 18 años, viene siendo seguido de cerca por Scaloni desde sus días en River. Su fichaje por el Real Madrid confirmó su enorme potencial. Paz tuvo un gran arranque de temporada en el Como italiano y su convocatoria reciente demuestra que está en los planes. Palacios acaba de regresar tras cuatro meses de lesión y necesita sumar minutos para asegurarse un lugar.
La baja de Lo Celso por lesión abre espacio para que estos nombres ganen terreno. Si el mediocampista del Betis no llega en condiciones óptimas al Mundial, alguno de estos jóvenes talentos podría ocupar su lugar en la lista final de 26 convocados.
El mensaje de Scaloni
El mensaje hacia adentro del plantel es contundente: nadie pierde su lugar solo por lesionarse, pero nadie lo conserva por historia. Scaloni no rompe la base campeona, pero tampoco congela decisiones. Cada convocatoria, cada partido y cada recuperación física puede inclinar la balanza.
El entrenador argentino demostró en Qatar 2022 que prioriza el presente por sobre los nombres. La sorpresiva convocatoria de Enzo Fernández apenas dos meses antes del Mundial, cuando nadie lo tenía en cuenta, es el mejor ejemplo de esa filosofía.
Ahora, con el Mundial 2026 cada vez más cerca, esa misma lógica se aplicará. Los jugadores lesionados tendrán su oportunidad de recuperarse y demostrar nivel, pero si no llegan en condiciones óptimas, otros ocuparán su lugar sin que importe lo que hicieron en Qatar o en la Copa América.
La Finalissima como última prueba
La doble fecha FIFA de marzo será crucial. La Finalissima ante España el 27 de marzo en Qatar funcionará como el último gran test antes del Mundial. Scaloni aprovechará ese partido y el amistoso posterior contra Qatar el 31 de marzo para seguir evaluando alternativas.
Aquellos jugadores que estén en duda por lesiones o falta de continuidad tendrán esos dos encuentros como última oportunidad para convencer al cuerpo técnico. Los que vengan empujando desde atrás buscarán aprovechar cualquier minuto para demostrar que merecen estar en la lista final.
Carrera contra el reloj
La carrera al Mundial ya no es teórica. Es día a día, entrenamiento a entrenamiento. Y hoy, más que nunca, las lesiones no solo preocupan: definen oportunidades.
Para algunos, como Foyth, el Mundial 2026 ya es una cuenta cerrada. Para otros, como Lo Celso, Tagliafico o Nicolás González, las próximas semanas serán determinantes para saber si llegan en condiciones de competir al máximo nivel.
Mientras tanto, los que esperaban su chance empiezan a ver cómo las puertas se abren. En un plantel donde la competencia es feroz y el nivel altísimo, cada lesión redistribuye las cartas y obliga a Scaloni a repensar opciones que parecían definidas.
El Mundial está a la vuelta de la esquina y la lista de 26 convocados se definirá en las próximas semanas. El presente manda, y en la Argentina campeona del mundo, ganarse un lugar exige mucho más que historia y pergaminos.
