Con Qatar en estado de emergencia debido al conflicto bélico que se está desatando en Medio Oriente, la Finalissima quedó entre signos de interrogación. En medio de los bombardeos, la Asociación Qatarí de Fútbol tomó la decisión de suspender toda la actividad deportiva hasta nuevo aviso y tanto la selección argentina como España no saben si podrán enfrentarse el próximo 27 de marzo.
Debido a la proximidad del cruce por el título entre la campeona de la Copa América y de la Eurocopa, todo hace pensar que el Lusail no podrá albergarlo en medio de esta tensa situación, por más que haya sido designado por UEFA y Conmebol. De todos modos, ninguna autoridad deportiva planteó por el momento oficialmente la posibilidad de suspenderlo.
La postura de De la Fuente
Consultado al respecto, Luis de la Fuente, entrenador de la Roja, lamentó primero los ataques y luego dio su mirada sobre la realización del partido. «Sabemos que las conversaciones están en marcha y que las negociaciones están en curso. Lo primero y más importante, obviamente, es que como sociedad queremos que cese el conflicto. No sabemos realmente cuánto tiempo se prolongará, pero una vez que todo esté en marcha entiendo que la solución, si el partido no se puede jugar allí, sería buscar otra sede, si es que es posible», expresó el técnico español.
El entrenador dejó en claro que lo prioritario es que se detenga la violencia en la región, pero también planteó una salida práctica para no perder el partido: cambiar de estadio y mantener la fecha programada.
Mantener la fecha del 27 de marzo
En caso de mudarse de estadio, De la Fuente reconoció que la idea de la Real Federación Española de Fútbol es mantener la misma fecha, el viernes 27 de marzo, ya que el calendario es apretado y no habrá tiempo después para que ruede la pelota, con el Mundial a la vuelta de la esquina.
«Lo entiendo así, creo que esa es básicamente la dirección de todas las negociaciones y de todos los que están trabajando en esto en todos los niveles», afirmó el DT español, dejando en claro que mover la fecha no parece una opción viable.
El calendario futbolístico está saturado. Después de marzo, las selecciones volverán a reunirse recién en junio para los amistosos previos al Mundial, que comenzará el 11 de ese mes. No hay ventanas FIFA disponibles para reprogramar un partido de estas características.
UEFA y Conmebol esperan
Según pudo averiguar TyC Sports, Conmebol y UEFA están a la espera y no piensan apresurarse para tomar una decisión sobre la Finalissima. Van a dejar pasar algunos días para ver si merman los ataques, y junto al Gobierno de Qatar analizarán si la reprograman o la suspenden definitivamente.
Las autoridades deportivas quieren evaluar la evolución del conflicto antes de tomar una determinación. Si la situación se calma en los próximos días, existe la posibilidad de mantener Qatar como sede. Si la tensión continúa o se agrava, deberán buscar una alternativa urgente.
Posibles sedes alternativas
Si finalmente se decide cambiar de sede, varias opciones aparecen en el horizonte. Europa podría ofrecer estadios de primer nivel en países neutrales, mientras que también existe la posibilidad de jugarlo en América, aunque la lógica indicaría que debería ser en un lugar equidistante para ambas selecciones.
Estadios como Wembley en Londres, el Stade de France en París, o incluso algún recinto en Estados Unidos podrían ser alternativas viables. La decisión dependerá de la disponibilidad de los estadios, la logística para ambas selecciones y los acuerdos comerciales ya establecidos.
El valor simbólico de Lusail
Para Argentina, jugar en el Lusail tenía un significado especial. Ese estadio fue el escenario donde la Albiceleste se consagró campeona del mundo el 18 de diciembre de 2022, venciendo a Francia en la final. Volver a ese lugar para enfrentar a España agregaba un componente emocional importante.
Sin embargo, la situación bélica hace imposible mantener esa sede. La seguridad de los jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes y eventuales espectadores está por encima de cualquier consideración sentimental o deportiva.
La Finalissima en riesgo
La Finalissima es el partido que enfrenta al campeón de la Copa América con el campeón de la Eurocopa. Argentina la ganó en 2022 ante Italia por 3-0 en Wembley, y ahora buscaba defenderla ante España, campeona europea en 2024.
Más allá del título en juego, el partido tiene un valor enorme como preparación para el Mundial 2026. Será el último test de alto nivel para ambas selecciones antes del certamen mundialista, por lo que cancelarlo representaría una pérdida importante en términos de rodaje y ajuste táctico.
Para Lionel Scaloni, enfrentar a España es fundamental para medir el nivel del equipo, probar variantes y terminar de definir la lista de 26 convocados para el Mundial. Perder ese partido complicaría la planificación del entrenador argentino.
Las próximas horas serán clave
Las próximas horas y días serán determinantes para conocer el futuro de la Finalissima. UEFA, Conmebol y las federaciones de Argentina y España mantienen conversaciones permanentes para evaluar alternativas.
La propuesta de De la Fuente de buscar otra sede parece la opción más razonable si la situación en Qatar no mejora. Mantener la fecha del 27 de marzo es prioritario para ambas selecciones, que necesitan ese partido como preparación final antes del Mundial.
Mientras tanto, los planteles de Argentina y España continúan con sus preparativos, esperando una definición oficial en los próximos días. La incertidumbre es total, pero la voluntad de ambas partes es clara: el partido debe jugarse, con o sin Qatar como sede.
