Pasan los días y afloran cada vez más dudas en torno a la Finalissima que debían disputar la selección argentina y España el 27 de marzo en el Lusail. Con Qatar en estado de emergencia por el conflicto bélico que estalló en Medio Oriente, y con todas sus actividades deportivas suspendidas hasta nuevo aviso, el partido quedó en veremos, aunque la intención tanto de Conmebol como de UEFA es jugarlo.
Es por eso que este jueves se llevará a cabo una reunión clave para definir dónde y cuándo se cruzarán los campeones de América y Europa. Como el calendario apremia y el Mundial está a la vuelta de la esquina, se puso en marcha una búsqueda a contrarreloj para hallar una nueva sede.
Las opciones sobre la mesa
Entre las alternativas que se barajan resaltan dos canchas de Estados Unidos: el Hard Rock Stadium de Miami, el campo neutral que más fuerzas fue tomando por estas horas, y el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde se disputará la final de la Copa del Mundo el próximo 19 de julio.
Miami aparece como la opción más lógica por varias razones. En primer lugar, es la ciudad donde reside Lionel Messi y juega para Inter Miami, lo que facilitaría enormemente la logística para el capitán argentino. Además, es un estadio moderno, de primer nivel y que ya fue sede de eventos internacionales de gran magnitud.
El Hard Rock Stadium tiene capacidad para más de 65.000 espectadores y cuenta con toda la infraestructura necesaria para albergar un partido de estas características. La presencia de una importante comunidad latina en Miami también garantizaría un marco de público favorable para Argentina.
Por su parte, el MetLife de Nueva Jersey también es una alternativa válida. Con capacidad para más de 82.000 personas, es uno de los estadios más grandes de Estados Unidos y será el escenario de la final del Mundial 2026. Jugar allí le daría a ambas selecciones la posibilidad de conocer el césped donde podrían definir el campeonato del mundo en julio.
Europa no se rinde
A su vez, altos dirigentes del otro lado del Atlántico insisten con mover la Finalissima a Europa y que se celebre en algún estadio histórico, como el Santiago Bernabéu de Real Madrid o Wembley de Londres, que abrió las puertas para la anterior edición en 2022, cuando Argentina goleó 3-0 a Italia.
Wembley tiene un significado especial para la Albiceleste, ya que allí conquistó la Finalissima hace cuatro años con una actuación memorable. Volver a ese estadio sería un gesto simbólico importante, aunque geográficamente favorecería claramente a España.
El Santiago Bernabéu es otra opción que seduce a los dirigentes europeos. El estadio del Real Madrid fue recientemente remodelado y cuenta con tecnología de última generación. Sin embargo, jugar en España le daría una ventaja de localía evidente a la Roja, algo que no encaja con el espíritu de campo neutral que debería tener la Finalissima.
Más que un título en juego
El duelo con la Roja no solo representa una prueba de carácter para la Scaloneta y la posibilidad de sumar otro título a sus vitrinas, sino que le garantiza tener roce de calidad antes del Mundial. Sobre todo porque, si bien no se comunicó la suspensión oficial, probablemente se cancele el amistoso con Qatar del 31 de marzo.
Además había otros dos choques preparatorios a la vista, ante México y Honduras, en Las Vegas y Miami respectivamente, entre el 1 y 10 de junio, pero terminaron de caerse semanas atrás. Esto deja a Argentina con muy pocos partidos de preparación antes del debut mundialista del 16 de junio ante Argelia.
La Finalissima se convierte así en el único partido de alto nivel que tendrá la selección argentina antes del Mundial. Perderlo sería un golpe durísimo para la planificación de Lionel Scaloni, que necesita medir al equipo contra un rival de elite para terminar de ajustar detalles tácticos y definir la lista de 26 convocados.
La reunión definitoria
La cumbre del jueves entre Conmebol y UEFA será clave para despejar todas las incógnitas. Ambas confederaciones están comprometidas con que el partido se juegue y trabajan contrarreloj para encontrar la mejor alternativa posible.
Los temas a definir son varios: la sede, la fecha exacta (si se mantiene el 27 de marzo o se mueve algunos días), la distribución de entradas, los derechos de televisación y todos los aspectos logísticos que implica organizar un evento de esta magnitud en menos de un mes.
También deberán resolver qué pasa con el amistoso Argentina-Qatar del 31 de marzo, que probablemente se suspenda definitivamente dado que la selección asiática también se ve afectada por el conflicto en la región.
El tiempo apremia
Con el Mundial a menos de 100 días, el tiempo es un factor crítico. Las selecciones necesitan confirmar cuanto antes dónde jugarán para poder organizar la logística de viajes, concentración y preparación.
Para Argentina, que estableció su base de entrenamiento en Kansas City pensando en los partidos del Mundial, cualquier cambio de planes genera complicaciones. Lo ideal sería que la Finalissima se juegue en Estados Unidos para aprovechar el viaje y aclimatarse al país donde se disputará el torneo.
Para España, que viene lidiando con una seguidilla de lesiones importantes, la definición también es urgente. Luis de la Fuente necesita saber dónde jugará para planificar la convocatoria y los trabajos específicos de cara a ese partido.
Expectativa máxima
Más allá de las definiciones pendientes, lo que está claro es que la Finalissima se jugará. Tanto Conmebol como UEFA están decididas a que el partido se dispute, más allá del conflicto en Qatar que obligó al cambio de sede.
El enfrentamiento entre Argentina y España promete ser vibrante. El número 1 y el número 2 del ranking FIFA, campeones de América y Europa respectivamente, con figuras de talla mundial en ambos planteles. Un adelanto de lo que podría ser una hipotética final del Mundial si ambas selecciones cumplen con las expectativas.
La reunión del jueves despejará todas las dudas y finalmente se sabrá dónde, cuándo y en qué condiciones se enfrentarán la Albiceleste y la Roja en lo que será el último gran test antes del certamen más importante del fútbol.
